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República Dominicana: Fortaleciendo la resiliencia en sectores clave (turismo, energía, manufactura)

La Zona Colonial de Santo Domingo como motor del turismo cultural durante todo el año

La resiliencia es la capacidad de anticipar, resistir, responder y recuperarse frente a choques y tensiones. En República Dominicana, países insulares y economías abiertas hacen que la resiliencia sea clave para el desarrollo sostenible. Los tres sectores críticos —turismo, energía y manufactura— determinan empleo, exportaciones y bienestar. Evaluar la resiliencia requiere indicadores cuantitativos y cualitativos, estudios de casos y escenarios prospectivos que permitan decisiones estratégicas orientadas a reducir vulnerabilidades y aumentar la capacidad de adaptación.

Marco conceptual y metodología para evaluar resiliencia

Una evaluación robusta combina componentes estructurales con indicadores funcionales:

  • Dimensiones: exposición al riesgo, vulnerabilidad, capacidad de respuesta, redundancia, adaptación y gobernanza.
  • Indicadores: económicos (participación en el Producto Interno Bruto, empleo, exportaciones), infraestructurales (capacidad instalada, estado de la red, accesibilidad), sociales (capacitación, salud, migración) y ambientales (sensibilidad climática, erosión costera, recursos hídricos).
  • Metodologías: análisis de riesgo climático, pruebas de estrés financiero y operativo, simulaciones de interrupción de cadenas de suministro, mapas de exposición geoespacial y encuestas a actores clave.
  • Horizonte temporal: evaluación inmediata (respuesta y recuperación), mediano plazo (resiliencia operativa) y largo plazo (adaptación estructural y transformación económica).

Resiliencia en el turismo

Evaluar resiliencia en turismo implica medir la capacidad de destinos, empresas hoteleras y cadenas turísticas para mantener actividad ante huracanes, pandemias, choques económicos y degradación ambiental.

  • Indicadores clave
  • Proporción del empleo y del PIB asociado a la actividad turística.
  • Cantidad de arribos internacionales y su distribución según cada mercado emisor.
  • Localización y alcance de la infraestructura disponible (hoteles, aeropuertos, puertos náuticos).
  • Niveles de preparación ante emergencias (protocolos de evacuación, coberturas aseguradoras, fondos de reserva).
  • Aplicación de normas de sostenibilidad y protección del litoral (reforestación de manglares, mitigación de la erosión).
  • Vulnerabilidades: fuerte concentración en áreas costeras, dependencia de mercados emisores específicos, marcada estacionalidad y exposición a huracanes y al incremento del nivel del mar.
  • Medidas de fortalecimiento
  • Impulsar la diversificación de mercados y de la oferta (turismo cultural, ecoturismo, turismo de salud) para disminuir la dependencia.
  • Destinar inversiones a infraestructuras más resilientes: microgrids solares para complejos hoteleros, sistemas de almacenamiento hídrico, planes de evacuación y ordenamiento de la franja costera.
  • Estimular seguros turísticos y esquemas de liquidez inmediata, como líneas de crédito contingente y pólizas paramétricas que actúen tras fenómenos extremos.
  • Ejemplo y dato: el descenso de llegadas durante la pandemia evidenció la importancia de contar con liquidez y estrategias de diversificación. La recuperación se condicionó a la velocidad de reapertura y al esfuerzo invertido en protocolos sanitarios y comunicación con los mercados esenciales.

Solidez energética

La resiliencia y la seguridad en el ámbito energético resultan esenciales para sostener la economía y garantizar el bienestar. Aunque República Dominicana ha logrado avanzar en su diversificación, todavía enfrenta retos derivados de la dependencia de combustibles importados y de las pérdidas que persisten en la red.

  • Indicadores clave
  • Proporción de la matriz de generación (porcentaje de fuentes renovables frente a instalaciones térmicas que utilizan combustibles fósiles).
  • Porcentaje de pérdidas en los sistemas de transmisión y distribución.
  • Índice que refleja la frecuencia y la duración de los cortes eléctricos, cercano al concepto de SAIDI y SAIFI.
  • Disponibilidad de capacidad de reserva junto con la capacidad instalada en cada región.
  • Volumen de inversión pública y privada destinado a modernización y soluciones de almacenamiento.
  • Vulnerabilidades: fluctuaciones en los precios de combustibles importados, alta concentración de la red, deterioro de la infraestructura y sensibilidad ante fenómenos climáticos que afectan líneas y plantas.
  • Medidas de fortalecimiento
  • Incrementar la generación renovable distribuida (como sistemas solares en techos y parques eólicos) junto con almacenamiento mediante baterías para disminuir la dependencia y aumentar la redundancia.
  • Actualizar la red mediante tecnologías inteligentes que permitan detectar fallas con rapidez y minimizar pérdidas.
  • Impulsar contratos a largo plazo que equilibren seguridad de suministro y financiamiento para iniciativas renovables y de respaldo.
  • Implementar microredes robustas en áreas turísticas y parques industriales para asegurar operaciones esenciales.
  • Caso: la entrada en operación de plantas térmicas junto con proyectos renovables evidencia la tensión entre la necesidad inmediata de energía y las metas de descarbonización. La instalación de paneles solares en complejos hoteleros y en zonas francas ha funcionado como ensayo práctico para reforzar la resiliencia local.

Resiliencia en manufactura

La manufactura, especialmente vinculada a las zonas francas, es clave para exportaciones y empleo. La resiliencia industrial depende de la continuidad de la cadena de suministro, acceso a energía estable y capital humano.

  • Indicadores clave
  • Proporción de insumos importados y su concentración geográfica.
  • Nivel de inventarios y políticas de almacenamiento estratégico.
  • Tiempo de recuperación operativo tras interrupciones (RTO) y planes de continuidad del negocio.
  • Conectividad logística y capacidad portuaria.
  • Calificación y disponibilidad de mano de obra especializada.
  • Vulnerabilidades: exposición a rupturas en cadenas globales, dependencia de insumos específicos, déficit de energía estable y logística concentrada en pocos puntos portuarios.
  • Medidas de fortalecimiento
  • Fomentar la diversificación de proveedores y nearshoring regional para reducir riesgo de interrupciones largas.
  • Implementar esquemas de inventario inteligente y contratos flexibles que permitan respuesta rápida.
  • Mejorar capacitación técnica y programas de reconversión laboral para aumentar la adaptabilidad de la fuerza laboral.
  • Impulsar inversiones en infraestructura logística alternativa y en resiliencia portuaria.
  • Ejemplo: durante la pandemia muchas plantas de zonas francas adaptaron turnos, digitalizaron procesos y buscaron proveedores alternos; esas medidas redujeron tiempos de inactividad y muestran prácticas replicables para futuros choques.

Herramientas de análisis y gestión

  • Monitoreo y datos: fortalecer sistemas estadísticos para seguir indicadores en tiempo real y desagregados por provincia y sector.
  • Planes de contingencia: institutos públicos y cámaras privadas deben coordinar protocolos sectoriales y ejercicios de simulación anuales.
  • Finanzas resilientes: crear fondos de resiliencia, garantizar acceso a crédito empresarial en crisis y desarrollar mercados de seguros paramétricos.
  • Participación pública-privada: alianzas para cofinanciar infraestructura crítica, compartir información y desplegar soluciones tecnológicas.
  • Marco regulatorio: normas que exijan análisis de riesgo climático en inversiones y requisitos de continuidad operativa en licencias sectoriales.

Medición práctica: indicadores sugeridos por sector

  • Turismo: nivel de ocupación corregido frente a eventos atípicos, amplitud de mercados diversificados (cantidad de mercados emisores que superan el 5% de las llegadas), y promedio de reservas de liquidez según el tamaño del hotel.
  • Energía: proporción de generación proveniente de fuentes renovables, promedio anual de horas de interrupción por usuario, y grado de respaldo disponible en instalaciones esenciales.
  • Manufactura: días de inventario correspondientes a insumos estratégicos, proporción de proveedores alternativos certificados, y lapso medio requerido para restablecer la producción.
Por Otilia Adame Luevano

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